Me arrepentiré del mal que pienso hacerles…

¿Quién pudiera ser el que dice “Me arrepentiré del mal que pienso hacerles…”? Para sorpresa de algunos, es Dios mismo el que dice esas palabras en la Biblia, en Jeremías 26:3.

La pregunta es ¿por qué querría Dios hacerle mal a alguien? Si vemos el versículo completo dice “Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras.”

Vemos claramente que Dios se ha propuesto hacerles un mal debido a la maldad de las obras de la gente. Pero ¿cuál es el propósito real de Dios en todo esto? lo vemos cuando dice “Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino”.

Es decir Dios esta buscando que nos arrepintamos de nuestros malos caminos. En realidad, Dios no se deleita en castigar a su gente, ni en hacerles mal alguno.

Veamos lo que dice Dios en Proverbios 3:12 “Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere.”

En muchas ocasiones Dios quiere que su pueblo se arrepienta para bendecirlos, pero el hombre se obstina en andar en malos caminos.

Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle. Jeremías 18:10.

Dios está dispuesto a bendecirnos, sin embargo, por nuestra manera de vivir nos perdemos las bendiciones que Él ha preparado de antemano para cada uno de nosotros.

Vivimos la vida ignorando las consecuencias de vivir a nuestra manera, en lugar de vivir a la manera de Dios de acuerdo a su voluntad.

Podemos creer cualquier cosa, desde que Dios no existe, hasta que nosotros mismos somos dioses, sin embargo, si Dios ha determinado sus estatutos y nosotros los desechamos por incredulidad, por negligencia y aún por ignorancia; eso no cambia el hecho de que Dios va a hacer lo que se ha propuesto, independientemente de lo que tu y yo pensemos al respecto.

Un ejemplo muy sencillo de esto, es como en el caso de gente que viene a los Estados Unidos de otros países, en donde muchas veces las costumbres y las mismas leyes son diferentes.

En una ocasión una persona de Vietnam iba manejando por las calles de Estados Unidos el día de la Navidad, y al detenerse en un semáforo y ver a un policía, le saludó extendiendo una botella de vino diciendo “Feliz Navidad”. El policía asombrado, lo arrestó por ir manejando en estado de ebriedad, y cuando esta persona se presentó ante el juez, no se explicaba por qué había sido detenido si no había hecho nada malo según él. Él le dijo al juez que en su país eso era totalmente normal, y por esa razón lo hizo. Sin embrago, el juez le informó que el hecho de que el ignorara que eso estaba prohibido en los Estados Unidos no iba a cambiar en nada la sentencia, por le que tuvo que pasar la noche en la cárcel y pagar una multa.

Con Dios sucede lo mismo, Él va a juzgarnos conforme a sus estatutos conforme a su Palabra (La Biblia) sin importar lo que nosotros pensemos o creamos al respecto.

Mira lo que dice Dios en Deuteronomio 30:15-19

“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 17 Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 18 yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. 19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”

Dios te hace una invitación para que vivas conforme a su voluntad. Si te detienes un momento a pensar y analizas tu vida sinceramente, seguramente vas a encontrar que tienes que ponerte a cuentas con Dios.

Dios siempre está esperándote para que procedas al arrepentimiento y Él pueda restaurar tu vida, y tengas una nueva relación con Dios por medio de su Hijo amado Jesucristo, que pagó por todos tus pecados al morir en la cruz a causa de nuestras transgresiones.

“Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9

Hoy es tu día para que hagas las paces con Dios, nadie tiene comprado el día de mañana.

“y se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran, buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra.” 2 Crónicas 7:14