Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre

“¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.” (Salmo 73:25-26)

El rey David amaba y buscaba profundamente a Dios, pero sobre todo vivió su vida conforme a la voluntad de Dios, a pesar de sus flaquezas como hombre.

“Y en cuanto a ti, si andas delante de mí como anduvo tu padre David, en integridad de corazón y en rectitud, haciendo conforme a todo lo que te he mandado, y guardas mis estatutos y mis ordenanzas.” (1 Reyes 9:4)

Dios era todo para David. A pesar de ser el rey de Israel, David valoraba sobre manera a Dios, al grado que no le importaba humillarse delante de El, sin importar lo que la gente dijera de El.

“Así todo Israel iba subiendo el arca del pacto del SEÑOR con aclamaciones, con sonido de bocina, con trompetas, con címbalos muy resonantes, con arpas y liras. 29Y sucedió que cuando el arca del pacto del SEÑOR entró en la ciudad de David, Mical, hija de Saúl, miró por la ventana, y vio al rey David saltando y regocijándose; y lo despreció en su corazón.” (1 Crónicas 15:28-29)

En el Salmo 23 podemos ver la confianza que David tenía en Dios.

El SEÑOR es mi pastor, nada me faltará. 2En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. 3El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. 4Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. 5Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. 6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR moraré por largos días.

¿Cuánto amas a Dios? ¿cuánto le buscas? ¿demuestras tu amor a El haciendo su voluntad?

Mucha gente le dice a Dios cuánto lo ama solo el día Domingo, o mejor dicho, solo durante el tiempo que está en la iglesia el día Domingo. Por otro lado, son aún muchos mas los que siempre que buscan a Dios es para pedirle algo, o para quejarse con El de lo duro que es la vida, de su mala fortuna, del trabajo que no paga lo suficiente, del esposo o la esposa que Dios le dio, etc.

Son muy pocos los que buscan a Dios como el rey David lo hacia, son contados los que cuando se acercan a Dios lo hacen para decirle cuánto le aman, cuánto le necesitan, cuánto le anhelan. Son aún mas contados los que viven una vida conforme a Su voluntad, buscando agradar a Dios y no al hombre, especialmente, cuando se nos presenta una situación en la que por conveniencia, es mejor agradar al hombre haciendo a Dios a un lado.

Ahora bien, son mucho menos los que se humillan ante Dios sin importar lo que otros puedan decir. Su corazón está totalmente entregado a Dios, y nada de lo que pase a su alrededor les importa, su vida entera gira alrededor de Dios; viven por El y para El.

¿En qué grupo estás tu?

Dios nos ama sobremanera, y espera día tras día a que vengamos a El como niños buscando a su padre para refugiarnos en sus brazos, para decirle cuánto significa para nosotros. Hoy es un buen día para que te acerques a El, y le digas al oído lo que hay en tu corazón.

“Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 8:38-39)