Si Dios está con nosotros no tenemos por qué acobardarnos

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7)

Si creemos que la Biblia es La Palabra de Dios, y creemos que lo que contiene de principio a fin es verdad, ¿entonces por qué nos vemos a veces en situaciones de cobardía o derrota?

La Palabra de Dios siempre se va a cumplir tal y como está escrito, ya que de no ser así, Dios quedaría como mentiroso. La única razón por la que las promesas de Dios no se llevan a cabo en nuestras vidas, no tienen nada que ver con su veracidad, sino mas bien con nuestra fe; es decir, si tenemos fe en que lo que dice la Biblia se va a cumplir, entonces podemos estar cien por ciento seguros que así será.

Como ejemplo tenemos a Gedeón el cual actuó cobardemente ante la invasión de los madianitas.

“Entonces Gedeón le respondió: Ah señor mío, si el SEÑOR está con nosotros, ¿por qué nos ha ocurrido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas que nuestros padres nos han contado, diciendo: “¿No nos hizo el SEÑOR subir de Egipto?” Pero ahora el SEÑOR nos ha abandonado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.” (Jueces 6:13)

Sin embargo, Dios quería usar a Gedeón para librar a su pueblo de dicha invasión, pero Gedeón se acobardó, cuando Dios le hace el llamado para ir a la batalla.

“Y el SEÑOR lo miró, y dijo: Ve con esta tu fuerza, y libra a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te he enviado yo? 15Y él respondió: Ah Señor, ¿cómo libraré a Israel? He aquí que mi familia es la más pobre en Manasés, y yo el menor de la casa de mi padre.” (Jueces 6:14-15)

Si leemos toda la historia de Gedeón a partir de Jueces 6 nos damos cuenta, que a pesar de que Gedeón conocía lo que Dios podía hacer por medio de él, aún así dudaba si realmente Dios lo había elegido para dicha batalla, y le pidió que le mostrara confirmación para convencerse de que realmente Dios lo estaba llamando a levantarse y pelear.

Muchas veces Dios nos quiere usar para poner a prueba nuestra fe, y dependiendo la prueba, en ocasiones actuamos cobardemente como Gedeón, sin embargo, debemos recordar en esos momentos de la prueba, lo que Dios le dijo a Gedeón y que de igual manera Dios nos dice a nosotros:

“Pero el SEÑOR le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a Madián como a un solo hombre.” (Jueces 6:16)

Madián representa al enemigo que se ha levantado contra nosotros para arrebatarnos lo que Dios nos ha dado en sus promesas; y así como Gedeón finalmente se llenó se valor y seguridad confiando en que Dios iba delante de él; que así mismo nosotros nos levantemos sabiendo que Dios es el que pelea nuestras batallas siempre y cuando confiemos en El.

Gedeón pudo ver la mano de Dios obrando en su vida, y tuvo su recompensa por haber dejado de lado el temor y haber puesto toda su confianza en Dios.

“Y los hombres de Israel dijeron a Gedeón: Reina sobre nosotros, tú y tus hijos, y también el hijo de tu hijo, porque nos has librado de la mano de Madián. 23Pero Gedeón les dijo: No reinaré sobre vosotros, ni tampoco reinará sobre vosotros mi hijo; el SEÑOR reinará sobre vosotros.” (Jueces 8:22-23)

Ante la adversidad siempre recuerda lo que dice Romanos 8:31

“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”

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